El hombro es la articulación con mayor rango de movimiento en el cuerpo humano, pero esa misma flexibilidad lo vuelve propenso a diversas lesiones por sobreuso o traumatismos. Sentir una puntada aguda o una debilidad progresiva al intentar alcanzar un objeto en un estante alto es un motivo frecuente de consulta ortopédica.
Lesiones frecuentes del manguito rotador
El grupo de tendones que estabiliza la cabeza del húmero en la cavidad glenoidea puede sufrir inflamación tendinosa o desgarros parciales derivados del trabajo repetitivo o del envejecimiento tisular. Identificar la localización exacta del daño mediante una ecografía o resonancia magnética es fundamental para establecer si el manejo debe ser médico o quirúrgico.
Pellizcamiento subacromial y rigidez articular
Cuando el espacio entre el acromion y los tendones del manguito se reduce, se genera un roce continuo que desencadena dolor persistente, especialmente durante la noche. Ignorar estas molestias iniciales puede derivar en una pérdida paulatina de la movilidad del brazo y un compromiso funcional mayor.
Abordajes quirúrgicos de alta precisión
En casos donde exista una rotura tendinosa completa o la terapia física no logre restaurar la función, la artroscopia de hombro ofrece una alternativa mínimamente invasiva. Este procedimiento permite reparar las estructuras dañadas a través de incisiones pequeñas, acelerando el proceso de cicatrización y rehabilitación posterior.

